26/03/2026

Cambio de hora marzo 2026: adelantamos o atrasamos la hora, y cómo nos afecta en la salud

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25/03/2026

Los países europeos hacen estos cambios de hora, tanto en otoño como en primavera, con el objetivo de ahorrar energía, teóricamente. Este cambio de hora se rige por la Directiva 2000/84/CE, que hace que todos los estados que pertenecen a la Unión Europea tengan que aplicar el horario de verano en el último domingo de marzo y de volver a su hora estándar el último fin de semana de octubre.

En España y en otros países europeos se cambia el horario dos veces, una específica para la época de invierno y otra para el verano. Concretamente, el horario de verano entra en vigor en el mes de marzo y estará vigente hasta el próximo mes de octubre.

Es por ello que el cambio de hora estival tendrá lugar durante la madrugada del sábado 28 al domingo 29 de marzo. De esta manera, a las 02:00 horas, los relojes pasarán a marcar las 03:00, provocando que el último día de la semana cuente con una hora menos de duración.

Qué supone el cambio de hora en marzo:

Lo primero que va a suponer, es que esta noche del 28 al 29 de marzo, vamos a dormir una hora menos, ya que tendremos que adelantar las agujas del reloj 60 minutos. Las tardes a partir de ese día, además de que la puesta del sol se va retrasando, se alargarán más y se permitirán realizar más actividades.

En cambio, por la mañana la salida del sol se hará esperar algo más. Los especialistas dicen que en esta época del año, que coincide con la primavera, las personas registran menos problemas psicológicos y se encuentran, por lo general, de mejor humor.

Como nos afecta en la salud

Se han realizado muchos estudios acerca de cómo el hecho de adelantar una hora los relojes el último fin de semana de marzo puede afectar al organismo, aunque ninguno de ellos aporta resultados concluyentes sobre las consecuencias de un cambio brusco de horario tiene sobre los ritmos circadianos.

Lo que sí es un hecho comprobado desde una perspectiva fisiológica es que el efecto más inmediato del cambio de hora es una alteración en la secreción de melatonina, una hormona que actúa regulando los estados de vigilia y sueño en función de la luz solar: a más luz se produce menos melatonina, por lo que la función de inducir el sueño que tiene esta hormona se produce de forma más tardía.

A ello hay que añadir que el horario de trabajo sigue siendo el mismo, por lo que en realidad, desde la perspectiva del reloj biológico, nos levantamos una hora antes de lo habitual, rompiendo la rutina del sueño, de modo que no se descanse lo necesario.

Es un efecto similar al que se produce con el jet-lag cuando se viaja en avión a un país con un uso horario diferente.

Esta desregulación en la secreción de melatonina es suficiente para que el organismo se resienta y aparezca el cansancio, la fatiga e incluso la irritabilidad de las personas. A quienes más afecta el cambio horario es a los niños y las personas mayores, ya que tienen una mayor sensibilidad ante estos cambios hormonales.

Pero en cualquiera de los casos el organismo se recupera rápidamente y se adapta rápidamente, en apenas tres días, al cambio de hora regulando nuevamente los ritmos circadianos.

Otros efectos del cambio de hora

Pese a los muchos estudios realizados en relación al cambio horario y sus efectos en el organismo humano, hay algunas cuestiones que aún se encuentran entre interrogantes, dado que los datos son meramente estadísticos y no se ha podido establecer una relación causa-efecto.

Así, por ejemplo, alguno de estos estudios pone sobre la mesa la posibilidad de que el cambio de hora que se realiza en primavera con un ligero aumento de los infartos de miocardio en los días inmediatamente posteriores, mientras que se reduce con la restitución del horario normal que se produce en otoño.

Otro tanto parece ocurrir con el índice de suicidios y el número de accidentes de tráfico: más en los tres días posteriores al cambio horario primaveral y menos en el otoñal. Sin embargo, son planteamientos no generalizables y que, en todo caso, deberían ser circunscritos a personas muy sensibles.